


Participación en el showroom erótico "El secreto de la habitación 330", Madrid
Estos días las calles de Valencia se llenan de luces, fiesta, fuego, buñuelos y petardos, sobretodo se llena de petardos. Petardos que nos manipulan, nos roban y ahora hasta nos censuran. ¿Censurarán también la crítica y la picaresca característica de los monumentos falleros?¿o no interesa?